Se resistía este número , ya 61, de nuestro Espacio Sonoro.
La publicación de cualquier nuevo ejemplar, supone siempre un reto especial, comparable al papel en blanco de un compositor, lleno de dudas y de angustias ante la llegada de la nueva fecha de divulgación. Si a eso le volvemos a sumar, y ya van tres, los continuos ataques al sitio web, pues nos encontramos con la triste realidad de tener que posponer su publicación. Esperemos que los amigos de lo ajeno, también en estas esferas, dejen en paz a un espacio que solo pretende, con el esfuerzo gratuito y bien intencionado de todos sus colaboradores, servir de canal de difusión de conocimientos que ya considerábamos escasos hace ya un par de décadas y que, a día de hoy, aún con la leve mejoría en cuanto a este ámbito, nos sigue pareciendo una herramienta insustituible a favor de la música de creación actual.
Con triste pesar nos percatábamos de la desaparición de las últimas revistas especializadas que existían a través de este medio virtual, volviendo casi al punto de partida que nos hizo sentir la necesidad de poner en marcha esta bonita iniciativa, que ha derivado con el paso del tiempo en una revista con contenidos de carácter científico y que, según nos refieren, brinda a las personas que buscan información-bien sea para TFM, programas de doctorado o por el puro placer de una lectura competente- una herramienta de gran utilidad.
Lo dicho, no es fácil empezar y, mucho menos, lograr mantenerse durante un largo periodo en el tiempo. Así que, con el permiso de todos ustedes que nos leen, seguimos.