Francisco Guerrero (1951-1997) puede ser considerado uno de los compositores más enigmáticos del espectro musical de finales del último siglo. Gran parte de su música –especialmente a partir de 1984– nace de la fascinación del compositor por formas naturales como el desierto, el oleaje o las constelaciones, así como de la peculiar complejidad que las caracteriza. En su música, el principio generador de estas formas naturales –es decir, la lógica interna que arbitra toda su estructura– y el pensamiento estrictamente musical se relacionan produciéndose una transferencia entre ambos a través de ciertas premisas influenciadas por la combinatoria, la topología y la geometría fractal.
Valiéndonos del análisis concreto de Oleada, obra para orquesta de cuerda escrita en 1993, este artículo tiene por objeto entender la metamodelización planteada por Guerrero en el caso específico de esta pieza, sirviéndonos para ello de una terminología válida y próxima a los propios conceptos y parámetros en los que el compositor articulaba su proceso creativo.
Palabras clave: Oleada, Francisco Guerrero, fractal, combinatoria, topología, formalización, metamodelización.